La primera visita de campo de la Plataforma de Preevacuación para América Latina y el Caribe —un nuevo proyecto en el que trabaja GNDR junto con la OIM y miembro de GNDR, Terram Pacis, con financiación de Innovation Norway — tuvo lugar este mes en Honduras. La plataforma reforzará la preparación de los países ante desastres en toda la región mediante datos y pruebas empíricas. Aunque su enfoque es regional, el proyecto comienza en el Triángulo del Norte —Honduras, El Salvador y Guatemala— y esta primera visita a Honduras marcó el punto de partida.
El objetivo de la visita era conocer, a través de las palabras de quienes se dedican a la gestión de riesgos a diario —autoridades nacionales, gobiernos locales y sociedad civil—, los retos, las lecciones aprendidas y las buenas prácticas en materia de preparación ante desastres. Junto con la OIM, la delegación visitó tres municipios del norte del país: San Pedro Sula, Choloma y Tela, todos ellos muy vulnerables a los fenómenos hidrometeorológicos.
Lecciones de la historia del valle de Sula
Esta no es una zona cualquiera. El valle de Sula conserva el recuerdo del huracán Mitch de 1998, que se cobró la vida de cerca de 7.000 personas en Honduras y cambió la forma en que el país percibe el riesgo; y, más recientemente, de las tormentas tropicales Eta e Iota, en noviembre de 2020, que volvieron a inundar gran parte del valle en tan solo unos días. Escuchar de primera mano cómo estas comunidades han convivido con los efectos destructivos del agua, una y otra vez, da un peso diferente a cualquier dato o indicador.

El valle de Sula se encuentra en el norte de Honduras
¿Quién se encarga de mantener la preparación sobre el terreno?
Sobre el terreno, el equipo se informó sobre la labor de COPECO, la institución hondureña responsable de la gestión de riesgos. También habló con la CODEM, los comités municipales de emergencia que coordinan la respuesta local, así como con la Cruz Roja, líderes comunitarios, organizaciones de la sociedad civil, la policía y los bomberos: una red de actores que, a menudo trabajando con recursos limitados, sostiene la preparación desde la base. La visita incluyó asimismo un diálogo con la Red Regional de Gestión de Riesgos en Centroamérica (CRGR), cuya experiencia y perspectiva regional constituyen una valiosa referencia para orientar el trabajo de la plataforma.
También participaron miembros de la GNDR que conocen el territorio como nadie: ASONOG, CASM, OCDIH, ODECO y ASIDE. Cabe destacar asimismo el papel de la Cámara de Comercio de Choloma, que se ha convertido en un actor clave en la respuesta a emergencias en el municipio: un ejemplo concreto de cómo el sector privado puede —y debe— desempeñar un papel activo en la gestión de riesgos.
